PRIMERA ASCENSIÓN A "EL DIT" DE MONTSERRAT
Efectuada por Jorge Panyella, Jorge Ferrera y Mª Antonia Simó el
día 6 de Julio de 1941
Este monolito está situado en la región denominada "Els Frares Encantats", llegándose a él por el camino que conduce a "El Lloro", el cual se deja a mano izquierda para seguir a una canal muy marcada a pocos metros del mencionado camino y después de pasado un collado nos encontramos al pie de "El Dit", no sin antes habernos arañado más de lo que quisiéramos. Una vez allí, aprovechamos un pequeño rellano sin malezas para discutir la forma de intentarlo, cambiarnos de calzado y comer un poco de fruta ya que el calor nos fastidia bastante, pues estamos en julio y se hace notar.
Nuestro compañero Pany, dice que es cosa de pocos minutos, que carece de importancia; a Jorge y a mi no nos parece lo mismo y no somos por lo tanto de su opinión; dando esto motivo a que se eche a la suerte quién va a actuar de cabeza de cuerda, tocándole a Pany.
Pany se ata a la cuerda de 40 metros que llevamos y empieza la ascensión por la cara Norte entre dos árboles que se encuentran al mismo pie de la pared y que por cierto le molestan un tanto. La pared es completamente vertical y llena de desplomes, formados por las mismas presas que si bien son formidables no están muy próximas y escasean algo, llegando a ellas por contracción de brazos y utilizando los pies sólo para guardar el equilibrio, pues, la mayoría de las veces se trabaja con un pie y el brazo opuesto. Pasados unos 15 metros intenta pitonar, ya que la situación es difícil, hay que tener en cuenta que la pared es completamente vertical y la aseguranza completamente nula; no obstante se ve precisado a subir unos cinco metros más hasta llegar a una seudo cornisa, pero una vez allí, nos dice Pany que sólo es una franja de piedra rojiza en la cual intenta pitonar, lográndolo después de largo rato de búsqueda, pero de una manera insegura ya que entra el clavo unos dos centímetros y con esta débil garantía de seguridad sigue avanzando, ahora en sentido horizontal y subiendo un tanto hacia la derecha, unos ocho metros, donde encuentra por fin una auténtica cornisa y sitio donde pitonar. Coloca dos pitones y una vez situado llama a Jorge para que se reúna con él. Desde allí, Pany inicia nuevamente la ascensión inclinándose algo a la izquierda y en sentido completamente vertical.
Esta vez la ascensión no es tan pesada ya que la pared se inclina un tanto si bien sigue hasta la cima completamente desplomante, efectuándose toda la ascensión por medio de un trabajo intenso de las muñecas y contracciones. Sólo le quedan unos 25 metros y un magnífico desplome para llegar a la cumbre. Me reúno con Jorge, que todavía se encuentra en la cornisa, y junto al único pitón que hemos logrado clavar. Continúa Jorge, y después de recuperar los dos pitones de aseguranza me reúno por fin con ellos.
Ya ha caído en nuestras manos otro de los monolitos tan pródigos en aquella región, y empieza nuestra preocupación ya que hemos ascendido unos 50 metros y sólo llevamos una cuerda de 40 metros, que es insuficiente para la doblada, y otra de 20 metros. Hacemos el consabido "pedró" y al levantar una de las muchas piedras nos aparece un magnífico ejemplar de escorpión, lo cual nos intranquiliza un tanto ya que desaparece rápidamente de nuestra vista no logrando localizarle otra vez.
Para el descenso aprovechamos un arbusto situado en la misma dirección por donde empezamos la ascensión, colocando una doblada completamente desigualada y seguidamente inicio el descenso llegando al lugar de partida sin novedad.
A Jorge, y a Pany principalmente, no les va tan bien, ya que a falta de cuerda tienen que terminar el descenso aprovechando uno de los árboles inmediatos.
Mª Antonia SIMO ANDREU
Enero de 1942