2ª ESCALADA A LA NINA, DE MONTSERRAT
(1ª Sin utilizar tronco, efectuada por la cordada del G.A.M. F. Farrés, J. Barberá y J. Ferrer, de la Delegación de Sant Cugat, el 17 de Julio de 1945.)

En nuestras actuaciones escalatorias, aún contando con nuestra modesta categoría, siempre hemos procurado no valernos del uso de troncos, por considerar que su utilización disminuye la emoción de la escalada. Sin embargo y a fin de que no se interprete nuestra afirmación como una censura a sus partidarios, reconocemos que da mayor seguridad y ahorra muchos problemas de tiempo y espacio.

Debido a lo expuesto, en las mencionadas actuaciones nuestras que a Montserrat se refieren, nos habíamos prometido más de una vez, el intentar la escalada a "La Nina", porque preveíamos en ellas una magnífica palestra, una segunda ascensión honorable, toda vez que la primera fue efectuada tras diversas tentativas por otros compañeros de nuestro G.A.M. en mayo del año 1942 (1) y sobre todo, un lugar más donde poder gustar de las puras emociones de nuestro deporte favorito sin la utilización de un tronco como medio de ascensión.

El día 30 de junio último, en ocasión de acompañarnos el consocio de la Delegación, A. Zanini, efectuamos nuestra primera tentativa, que solamente nos sirvió para cerciorarnos de que el material que disponíamos no era el adecuado para llevar a feliz término la escalada. Sobre todo la clase de clavos, los cuales carecían de las condiciones de especialidad que, a nuestro entender, debían de reunir.

Provistos de nuevo material y después de pasar la noche en la "Cova de les Pruneres", el día 15 de julio siguiente, a las ocho de la mañana, dimos comienzo a nuestro segundo intento que se convirtió en éxito, después de nueve horas y media de duros esfuerzos.

Empezamos clavando un pitón largo en la base de la primera balma y dos de pequeños en la pared a la altura de nuestra cabeza, a fin de poder efectuar bien la aseguranza de toda la cordada. Así dispuestos los pitones y utilizando doble cuerda, empieza Ferrer clavando difícilmente cuatro clavos especiales y sigue Farrés con idénticas condiciones hasta llegar a fijar, a su vez, tres clavos más. Tras esta trabajosa labor, en la que empleamos cuatro horas y cuarto, decidimos comer como los payeses, ya que son las doce y cuarto. Una comida ligera, y a las trece horas, izamos a Ferrer, quien, después de fijar dos pitones especiales, sube unos cuatro metros libres hasta llegar al segundo collado. Seguidamente asciende Barberá, quien recupera el material y luego Farrés.

Reunidos en la base de la segunda balma donde descansamos, convenimos en continuar la escalada a pesar de lo avanzado de la hora y, clavando de nuevo en la base de dicha balma, dos fuertes pitones, volvemos al ataque. Esta vez, Farrés flanquea un poco hasta llegar a un lugar donde clava un pitón, seguido de otro especial y vuelve hacia nosotros. A continuación es Ferrer quien encaramándose sobre las espaldas de Barberá, clava cuatro pitones y baja a descansar nuevamente.

Tras un breve descanso, subre Farrés y desaparece a nuestra vista inmediatamente, debido a la convexidad de la peña. Solamente y por suerte, podemos vigilar y atender su ascensión, por ver su sombra y la de "La Nina" proyectados en una peña inmediata, y por la cual vemos gana palmo a palmo la cumbre después de haber clavado cuatro pitones muy inseguros. Sube Barberá que recupera el material y luego Ferrer. Un fuerte apretón de manos sella esta nueva conquista del G.A.M. por mediación "dels de Sant Cugat".

El descenso lo efectuamos por el mismo lado que lo hicieron los que realizaron la primera ascensión.

Empleamos, dos cuerdas de 30 metros; 24 pitones, de ellos, 20 especiales, tipo "Nina", y 10 mosquetones.

J.BARBERA

(1) Véase reseña de la misma en páginas 89 y 90 de nuestra circular (N. de la R.)