¡Vicente Barbé Lledó ha muerto!
¡Vicente Barbé Lledó ha muerto! Esta trágica noticia llegó a nosotros, a primeras horas del día siguiente, de sorpresa, pues teníamos fe ciega en su asimilación a la técnica que es tónica en nuestro Grupo de Alta Montaña. Todavía parece que lo tengamos delante de nosotros, nervioso, enérgico, entusiasmado de su proyectada salida a Piedrafita, hablando de pitones de hielo, de ascensiones de fondo, de las incomparables cimas del Pirineo...
Eran sus veinticinco años, a la vez que una fuente de energía y de carácter, una constante demostración de moral inquebrantable y una valiosa promesa para nuestro querido G.A.M., en donde había empezado a actuar como miembro directivo y tanto encontramos ya a faltar, los que con él convivíamos la azarosa vida de puras emociones, que la montaña brinda a quienes a ella se entregan.
Desde el agosto del año 1934 formaba parte de la entidad "C.E. de Gracia", en donde forjó sus primeros pasos de trepador y montañero y en la cual, actualmente, ejercía el cargo de Presidente de la Sección de Escalada. También, desde mediados de abril último, era socio del C.E.C.
En nuestro Club, ingresó a primeros de agosto del año pasado y el veinticuatro de abril del actual, pasó a la categoría de socio activo del G.A.M. Su lista de actividades, sobrepasó de mucho, las exigidas por los reglamentos del Grupo, y era precisamente en la escalada pura, donde había encontrado un vasto campo para desarrollar sus magníficas dotes para el alpinismo acrobático. Los que con él habíamos efectuado alguna ascensión, admirábamos la desenvoltura que manifestaba al efectuar tan arriesgado ejercicio.
Contaba en su haber de alpinista, a la vez que algunas importantes ascensiones en la cordillera pirenaica, destacando de ellas, la de los Encantats, Ratera, Peguera, Estany, Gran Tuc de Colomers, Monastero, Tirapits, picos de la Vaca, Fossa del Gegant, etc., diversas escaladas de roca (algunas, primeras ascensiones) en San Lorenzo del Munt y en la magnífica palestra que es la región de las "Agulles" del Montserrat occidental.
Buena prueba de ello, es la que estuvo a punto de realizar cuando sobrevino el accidente que le costó la vida, la cual, transcribimos, como nos la explicó su primo Emilio Barbé, miembro también de la entidad graciense y compañero de cordada, aquel día.
Emprendieron de mañana, el segundo ataque que se realizaba a una aguja de dicha región, que por su forma habíamos denominado "La Caputxa". Con alguna dificultad, lograron superar más de la mitad de su altura total. Desde el tercer pitón, a unos diez metros de la cima, dirigió Vicente Barbé sus esfuerzos a superar los últimos metros que iban cediendo lentamente bajo su ímpetu tenaz. Era escaso el trecho que le separaba de la cima, pero la dificultad aumentaba de una forma tal, que le obligó a un agotador trabajo, el mantenerse en equilibrio estable. Fueron en vano las tentativas que hizo de clavar algún pitón. Dándose cuenta perfecta de su desfavorable posición advirtió a su compañero, en el preciso momento en que su cuerpo se proyectaba al vacío. La cuerda sencilla con que iba atado, no resistió la brutal caída y cedió bajo la fuerte tracción, sobreviniendo el accidente mortal.
Aproximadamente una hora más tarde, fue recogido su cadáver por unos compañeros que avisados por su primo, concurrieron al lugar del accidente, desde donde lo transportaron, no sin grandes dificultades, al pueblo del Bruc de Dalt, de cuya localidad, la mañana siguiente, fue trasladado a su domicilio particular de Barcelona.
Su entierro se efectuó el día 28 de Julio y fue una impresionante manifestación de duelo, a la que asistimos, además de las Autoridades, familiares y representaciones de las Entidades excursionistas y montañeras más importantes, todos sus compañeros, algunos de los cuales transportaron en hombros sus restos mortales, hasta la Parroquia provisional de La Bonanova.
Su cuerpo recibió cristiana sepultura, en el Cementerio S.O.